Arquitectura Colonial Española en la CDMX
Existen múltiples formas de conocer la historia de un país: a través de su música, su gastronomía, su literatura y, por supuesto, mediante su arquitectura. Los estilos arquitectónicos no solo reflejan influencias de otras épocas y regiones, sino que también narran su propia evolución histórica. Este es precisamente el caso de la arquitectura colonial española presente en la Ciudad de México.
La historia de México es compleja y profunda, y la de su capital no es la excepción. La Ciudad de México, además de ser el centro político y cultural del país, es una metrópoli diversa que ha crecido de manera constante a lo largo de los siglos. Su desarrollo arquitectónico permite observar de forma tangible este proceso histórico, ya que la evolución de los estilos durante el periodo colonial español quedó plasmada en numerosos edificios que aún forman parte del paisaje urbano. Al recorrer la ciudad, resulta imposible ignorar las huellas visibles de este pasado.

La arquitectura colonial española se refiere a las construcciones de estilo europeo levantadas durante el dominio de España en México, presentes tanto en la capital como en otras regiones del país y del suroeste de Estados Unidos. Estas edificaciones se caracterizan por su marcada simetría, líneas sobrias, inspiración clásica y la presencia de influencias moriscas, como cúpulas y arcos apuntados. Con el paso del tiempo y el fortalecimiento de la identidad mexicana, surgió el barroco mexicano, un estilo que incorporó una ornamentación abundante y detallada a construcciones de carácter monumental.
Para quienes llegan a la ciudad por vía terrestre, la Central del Norte suele ser uno de los primeros puntos de contacto con la capital. Desde ahí, es sencillo trasladarse hacia el Centro Histórico y comenzar un recorrido por algunos de los ejemplos más representativos de la arquitectura colonial española en la Ciudad de México.
A continuación, se presentan algunos ejemplos representativos de la arquitectura colonial española en la Ciudad de México:
Zócalo
Oficialmente llamada Plaza de la Constitución, esta emblemática plaza no destaca por una arquitectura propia, pero sí por su relevancia histórica. En este lugar, los conquistadores de la Nueva España edificaron su palacio, la plaza principal y la catedral sobre lo que anteriormente fueron estructuras sagradas de los aztecas. Durante cerca de 300 años, la zona estuvo bajo dominio español. Actualmente, el Zócalo ofrece una vista privilegiada de importantes edificios coloniales y continúa siendo uno de los espacios públicos más grandes del mundo y el epicentro de la vida política y cultural del país.
Palacio Nacional
El Palacio Nacional ocupa todo el costado oriental del Zócalo. Fue construido sobre el sitio donde se encontraba una antigua residencia de un tlatoani azteca, reutilizando incluso algunas de las piedras originales. Con el tiempo, se convirtió en la sede de los virreyes de la Nueva España. Hoy alberga dependencias del gobierno mexicano y es reconocido por sus numerosos patios abiertos al público y por los murales de Diego Rivera realizados en las décadas de 1920 y 1930. A pesar de las modificaciones sufridas a lo largo de los siglos, conserva una clara influencia del estilo arquitectónico español.
Catedral Metropolitana
Diseñada por un arquitecto español, la Catedral Metropolitana de la Asunción de María fue concebida para emular las grandes catedrales góticas de Europa. Al igual que otros edificios coloniales, se erigió sobre antiguos terrenos sagrados de origen azteca, muy cerca del Templo Mayor. Su construcción se extendió durante más de dos siglos, de 1573 a 1813, lo que dio como resultado una combinación de estilos arquitectónicos que reflejan distintas etapas de la época colonial.
Castillo de Chapultepec
Situado en lo alto del cerro de Chapultepec, este castillo ofrece una vista privilegiada del bosque que lo rodea. A lo largo de su historia ha funcionado como residencia virreinal, palacio imperial y sede presidencial. En la actualidad alberga el Museo Nacional de Historia. Su arquitectura combina diversos estilos, entre ellos el neoclásico y el neogótico, corrientes que tuvieron gran influencia española hacia finales del siglo XVIII.
Palacio de Iturbide
Este majestuoso edificio fue construido entre 1779 y 1785 por encargo del marqués de Jaral de Berrio como regalo de bodas para su hija. Su diseño buscaba competir con las residencias más lujosas de Europa. Más tarde recibió el nombre de Palacio de Iturbide debido a la breve estancia de Agustín de Iturbide en el inmueble. Sus fachadas de piedra ricamente decoradas son un claro ejemplo del barroco mexicano, estilo que cobró fuerza en las últimas etapas del periodo colonial.

La arquitectura colonial española en la Ciudad de México es un reflejo vivo de la historia, la conquista y la profunda transformación cultural del país. Para quienes viajan desde distintas regiones, especialmente desde el norte, llegar a la capital en autobús resulta una opción práctica y accesible: adquirir con anticipación boletos de autobús a México Norte facilita el trayecto. Desde ahí, comenzar el recorrido por templos, plazas y edificaciones históricas se convierte en una experiencia que conecta el pasado con el presente, haciendo de la ciudad un auténtico museo arquitectónico al aire libre.